Ben, sólo resta ver tu filmografía para darse cuenta que hace años que venciste a la muerte. Años después de que yo y otros de mi generación hayan dejado esta dimensión tu seguirás comiéndote la pantalla. Podría elegirlos todos, pero sin duda que dos de tus personajes marcaron mi vida cinéfila. El primero es el ilustre Jackie Treehorn, que es cierto, es una creación de la mente de los Coen, pero sin ti sería sólo otro pornógrafo en papel. Algunos de tus parlamentos se han convertido casi que en corolarios para mi. Pero si hay otra forma celestial de tu legado inmortal ese es Charles Serking. Hermoso y brutal vehículo de Bukowski.
Y para muestra un botón. ¡That’s style!